ERRORES EN EL TALLER DE CERÁMICA ( Y CÓMO EVITARLOS)
ERRORES Y CONSEJOS AL ORGANIZAR UN TALLER DE CERÁMICA EN EL AULA
La cerámica es una actividad enriquecedora y divertida en los centros educativos, pero como cualquier taller práctico, requiere de cierta planificación. En este artículo, te describimos los errores más comunes que hemos observado en nuestros años de experiencia impartiendo talleres de cerámica en centros educativos. Si te animas a organizar esta actividad por tu cuenta, toma nota para que tu próximo taller sea todo un éxito.
Comprar materiales en exceso (sobre todo arcilla y herramientas)
La pasta cerámica (arcilla comercial) no es muy costosa. En cambio, existen en el mercado pastas de modelar de secado al aire más caras, que podrían mermar vuestro presupuesto.
Consejo: Utiliza barro rojo o blanco de “alfarería”, bastante asequibles y más adecuados para principiantes. Calcula bien los gramos por participante antes de comprar las pellas (paquetes de 12,5 Kg); no es lo mismo hacer colgantes navideños que comederos para mascotas.
Consejo extra: Limita el número de herramientas en los talleres donde haya que manipular el barro, por ejemplo, usando palillos de polo o tarjetas para alisar la superficie; o un lápiz afilado para realizar decoraciones como incisiones, punteados… Es imprescindible abordar la sostenibilidad en nuestro taller.
Descuidar la humedad del barro
Trabajar con barro demasiado húmedo o demasiado seco.
Consejo: Un barro con la humedad correcta facilitará el modelado y evitará frustraciones; un barro demasiado seco estará prácticamente duro, supondría una pérdida de tiempo intentar recuperarlo echándole agua en la misma sesión. ¿Tienes barro muy duro? Recíclalo con mucha antelación hidratándolo suficientemente y amasando de nuevo hasta conseguir la consistencia adecuada.
Consejo extra: Consérvalo en un cubo hermético o en bolsas de plástico para mantener la humedad del barro, así durará más tiempo.
No preparar adecuadamente el espacio de trabajo
Improvisar la disposición del aula o no calcular el mobiliario para exponer los materiales y el de trabajo.
Consejo: Organiza el espacio con antelación, despeja las mesas asegurando que haya suficiente espacio para trabajar cómodamente. Las mesas y sillas de un aula normal son adecuadas y se limpian fácilmente con una bayeta húmeda.
Olvidar las medidas de seguridad e higiene
Nunca se debe ignorar la importancia de la limpieza.
Consejo 1: Asegúrate de que el alumnado se proteja de las manchas con un delantal o ropa vieja.
Consejo 2: Establece rutinas claras para el lavado de manos y la limpieza de herramientas. El lavado de manos no debe realizarse en el fregadero sin antes haber retirado completamente los restos de barro.
¡Evita atascos innecesarios en las tuberías!
Apresurarse en el proceso creativo
Intentar terminar el proyecto en poco tiempo no significa disfrutar del proceso.
Consejo: Planifica proyectos realistas que se ajusten al tiempo disponible. Recuerda que las técnicas cerámicas requieren paciencia y es preciso crear un ambiente de trabajo adecuado. Una sesión de modelado de 1 hora es adecuada para el alumnado de infantil o primaria. Cuando el alumnado es mayor, necesitan un mínimo de 2 horas para crear y decorar un cuenco o una taza.
Ignorar los diferentes ritmos del grupo
Proponer el mismo producto final para toda la clase sin considerar las preferencias o habilidades individuales.
Consejo: Prepara variaciones del proyecto principal para adaptarse a diferentes niveles de destreza, de esta manera cada participante sentirá el desafío sin tirar la toalla.
Subestimar la importancia del secado
Intentar manipular las piezas sin el cuidado requerido o cocerlas sin asegurarse de que están completamente secas.
Consejo: Explica la importancia del proceso de secado y planifica el taller teniendo en cuenta este tiempo. Si optáis por no cocer los trabajos, el resultado será una pieza de barro seco (crudo), no será un objeto cerámico; por tanto, es posible que se rompa al mínimo descuido.
Consejo extra: Si en tu centro hay un taller de cerámica con horno, pide ayuda a la persona responsable (normalmente es un miembro del Dpto. de Dibujo) para que supervise el secado y las cocciones.
No vincular la actividad con el currículum
Tratar el taller de cerámica como una actividad aislada sin conexión con otras materias.
Consejo: Colabora con otras materias para integrar contenidos. Por ejemplo, vincula la clase Historia con el desarrollo de la cerámica en el Neolítico; o diseñad un mural colectivo inspirado en los mosaicos de la Alhambra en clase de Matemáticas y Educación Plástica.
Evitar estos errores comunes te ayudará a crear una experiencia memorable y enriquecedora para tu alumnado gracias a la cerámica. Recuerda que la clave está en la planificación, la adaptación a las necesidades de tu grupo y, sobre todo, en disfrutar del proceso. ¡La cerámica tiene el poder de inspirar, educar y unir a la clase de formas sorprendentes!
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