Cómo nace una pieza conmemorativa de cerámica artesanal

Cómo nace una pieza conmemorativa de cerámica artesanal

Del barro a la memoria de un acontecimiento

Vivimos rodeados de objetos fabricados por miles.  Cada vez más instituciones, ayuntamientos y empresas buscan piezas capaces de transmitir identidad y exclusividad.

La cerámica artesanal ofrece justamente lo contrario a los regalos corporativos producidos en serie: obras únicas creadas para consolidar una historia, una trayectoria o un acontecimiento irrepetible.

La cerámica artesanal ofrece una obra irrepetible creada para una ocasión especial. Algunas piezas están destinadas a contener flores, otras a ocupar un espacio en una estantería y otras nacen para recordar un momento importante.

Las obras que muestro en este artículo fueron creadas como piezas conmemorativas para un evento institucional. Un encargo que me permitió trabajar desde la libertad creativa y desde la convicción de que un reconocimiento merece algo más que un objeto producido en serie.

 

boceto para hojas de ginkgo a partir de cuencos en el torno

Antes de modelar: encontrar una forma con significado

Cuando abordo un encargo de este tipo no parto de un catálogo, cada proyecto comienza con una reflexión sobre lo que la pieza debe representar. Buscaba una forma orgánica  y ascendente. Una pieza que invitara a ser observada desde distintos ángulos y que, al sostenerla entre las manos, transmitiera una idea de evolución y resiliencia. 

La cerámica tiene una capacidad única para expresar ideas mediante el volumen, las texturas y las marcas del trabajo artesanal.

La construcción: torno y planchas 

La pieza combina diferentes técnicas constructivas. La forma superior nace de cuencos torneados y modificados manualmente cuando el barro todavía conserva cierta flexibilidad. La base fue construida mediante planchas, permitiendo desarrollar un volumen vertical y estable capaz de sostener el conjunto.

Cada unión, cada pliegue y cada torsión se realizaron manualmente. Precisamente esas pequeñas variaciones son las que convierten cada encargo en una obra irrepetible.

Lo que más me interesa en esta etapa es conservar el carácter de la materia y evitar la “perfección” de las piezas reproducidas industrialmente. Las pequeñas variaciones, las marcas del proceso y las texturas forman parte de la identidad de la obra.

escultura cerámica bizcocho

La primera cocción

La primera entrada al horno marca un momento decisivo. El barro deja de ser un material frágil y se convierte en cerámica. Obtenemos un bizcocho (“cerámico”), se trata de piezas cerámicas con el color del material cocido a 1000º; en esta ocasión se trata de una pasta refractaria.

La segunda cocción: el color y los esmaltes

Una vez realizada la primera cocción llega una de las fases más fascinantes del proceso. El esmalte va a aportar el carácter único a cada pieza, según el grosor de la capa, obtenemos matices diferentes, casi imposibles de prever. Tras la cocción final a 1250º es cuando la obra revela su aspecto definitivo. Las texturas se acentúan, los esmaltes reaccionan y aparecen detalles imposibles de apreciar en las fases anteriores.

pieza cerámica gala 30 aniversario acem 2026

Es el momento en el que semanas de trabajo se condensan en la obra final.

Una pieza única para recordar un momento único

En un taller artesanal creamos objetos que conservan la memoria de un acontecimiento, y están respaldados por el valor intangible de la historia de la cerámica. 

 

Encargos de cerámica artística personalizada

Diseño y creo  regalos institucionales, esculturas cerámicas y obras personalizadas para asociaciones, ayuntamientos, empresas, entidades culturales y particulares.

Si estás buscando una pieza única para celebrar un aniversario, reconocer una trayectoria o representar la identidad de una organización, puedes solicitar una propuesta personalizada.